Se emplazó en la nueva Plazoleta de la Biblia, en el cruce de las avenidas De la Unidad Nacional y Diego Carman

El espacio público de San Isidro cuenta con un nuevo monumento. Se trata de TierraAlmaCielo, encomendado por la Subsecretaría General de Cultura del municipio al artista local Fausto Amadeo, que ayer por la mañana fue inaugurado en la flamante Plazoleta de la Biblia, en el cruce de las avenidas De la Unidad Nacional y Diego Carman. Una iniciativa que se cristalizó con el esfuerzo y el consenso del municipio, la Diócesis local e iglesias evangelistas.

La escultura, en forma de cruz, es un plegado continuo de acero inoxidable reflejante. Una especie de libro abierto con palabras caladas de un pasaje del Padre Nuestro que se fusiona y parece flotar, de algún modo, con el entorno, el cielo, la vegetación, las luces. Una instalación con materiales de alta resistencia a la intemperie que produce una experiencia inmersiva e invita a la reflexión y a conectarse con la energía espiritual.

“Es un hito que nos acompañará a nosotros y a las generaciones futuras. Un monumento instalado en un espacio público nuevo y equidistante de todas nuestras localidades, en la confluencia de cinco avenidas, que resume el fruto del consenso entre el municipio y las iglesias. Sectores, todos, que apuntan sus esfuerzos en la búsqueda de la paz y en trabajar en pos de la sociedad, las familias y, sobre todo, de los más necesitados. Un hito religioso, pero también cultural acerca de la importancia del encuentro profundo”, dijo el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, durante el acto de inauguración.

Acompañaron al jefe comunal, el Obispo auxiliar de la Diócesis de San Isidro, monseñor Guillermo Caride, el presidente de la Sociedad Bíblica Argentina y presidente del Consejo Argentino para la Libertad Religiosa, Raúl Scialabba, el Director general de la Sociedad Bíblica Argentina, Rubén del Ré, funcionarios municipales y representantes de iglesias evangélicas y parroquias locales.

“Al inaugurar este monumento le pedimos a Dios que su palabra nos bendiga y nos permita escucharlo, y escucharnos entre nosotros, que podamos ser artífices de la escucha entre los argentinos. Donde hay escucha no hay violencia -expresó monseñor Caride- y en la escucha nos podemos reconocer como verdaderos hermanos”.

Un canto religioso y el obsequio de una Biblia al intendente Posse de parte de las iglesias evangélicas fueron parte del acto, junto al monumento, de 1,7 metro de altura, 1,15 de ancho y 55 cm de profundidad, que puede recorrerse desde distintos ángulos, siguiendo una pasarela peatonal, para así potenciar el efecto visual que produce el material espejado.

“Se trata de un monumento con una estética del siglo XXI, que el artista supo resolver de un modo eficaz, bello y con una mirada muy interesante. Es una metáfora sobre lo que significa la Biblia para los creyentes, un modo de conectar el espíritu con lo terrenal. Y el arte en la calle, el lugar de todos, como mecanismo para encontrarnos y pensarnos como sociedad, como comunidad y como ciudad”, sostuvo Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro, que también destacó la labor de las distintas áreas comunales en el diseño y desarrollo de la nueva plazoleta.

Para Amadeo (44), que no pudo estar presente en el acto por cuestiones personales, las obras espejadas no son nuevas. Desde hace años trabaja y experimenta con ese tipo de materiales y superficies, espejos, vidrios, aceros reflejantes, espejos de agua, y con especial interés en lugares donde prima lo natural. “Es una obra que genera una especie de descubrimiento, según la distancia que tomemos respecto de ella, y que desde lo formal puede leerse como un libro abierto, una flor flotando, una cruz latina o griega o una persona de brazos abiertos. Y un entorno que, de alguna manera -explicó el artista y arquitecto-, parece desmaterializarse en esos reflejos intercalados”.

Una intervención para visitar también de noche, cuando los reflejos naturales del día se apagan y una luz violeta, que Amadeo relaciona con estados de transformación y conexión con la energía del alma, traza la forma de una cruz mágica y flotante.

San Isidro, 29 de septiembre de 2019