Una interesante colección de juguetes de industria nacional e importada, desde la década del 30 hasta la actualidad, son parte de la propuesta de esta institución en la que el juego es protagonista. Primero en su tipo en el país y fundado el 16 de julio de 2011 por el intendente Gustavo Posse, el Museo Municipal del Juguete está emplazado en el Parque Arenaza y tiene una misión muy clara: recuperar, conservar, promover y ampliar las experiencias de juego y el uso de juguetes. Un espacio para expertos en jugar (o sea, todos nosotros) y de exploración de las diferentes maneras de comunicarse y convivir, un escenario donde poner en discusión prejuicios, preconceptos, juicios de valor sobre el juego y los juguetes en la sociedad actual y un puente que une la propia infancia con otras infancias para entenderlas más. En definitiva, un reservorio narrativo sobre las infancias y las ilimitadas formas vivir y de jugar.

La institución cuenta con cinco salas: Bienvenida; Jugar con nada/Jugar con todo, donde se puede disfrutar de aquellos juegos tradicionales y populares, tanto de calle como de vereda; Construir y destruir, referida a juegos y juguetes para armar y otros de guerra, y El Universo, mi casa, que agrupa los juguetes que invitan a conocer el mundo, moverse y viajar, y los juegos de sociedad, de mesa, que se juegan en casa. Por último, la sala Trabajar y Descansar, que exhibe juguetes usados en compañía o soledad que representan el trabajo y el tiempo libre.

Una recorrida por juegos modernos y tecnológicos hasta los más caseros y artesanales, de esos que supieron superar las barreras del tiempo. Es que de eso trata este museo, que interpela acerca de por qué jugamos, qué es el juguete, qué es jugar, qué lugar ocupa el juguete en nuestras vidas y qué relación existe entre los juguetes antiguos y los actuales, entre muchos otros interrogantes que intentan responderse de la mejor manera, jugando.

Los juguetes en exhibición fueron prestados inicialmente por Ricardo Olivera Wells, pero hoy pertenecen en su gran mayoría a una colección propia formada a partir de donaciones particulares, que se caracteriza por su variedad y la presencia de piezas muy atractivas, como juguetes de hojalata litografiada Matarazzo, juegos del estilo El Constructor Infantil y Meccano, muñecas de diferentes tipos y vehículos y rodados, como un ejemplar en perfecto estado de conservación del célebre Sulky Ciclo.

Un museo en el que, más allá de observar vitrinas, la consigna es ponerse en movimiento. Por eso, no faltan las carreras de autitos tirados por sogas, los avioncitos de papel, los zancos fabricados con latas, las jornadas de armado de juguetes efímeros y actividades de payana a cargo de personas mayores. Un museo vivo y de encuentro intergeneracional, que pretende fomentar el diálogo entre chicos y adultos, y se inserta con fuerza en Boulogne, su barrio, a partir de proyectos, talleres y experiencias que tienen a los vecinos como protagonistas.

Un museo que reivindica las ilimitadas formas vivir y jugar, y el derecho de grandes y chicos a jugar en un mismo espacio. En síntesis, un sitio que nos enseña que, más allá del tiempo, el juego compartido y bien entendido nos ayuda (y mucho) a ser mejores personas.

 

DATOS ÚTILES

General Lamadrid 197, Boulogne

Miércoles a viernes de 11 a 17 hs.
Sábados y domingos de 13 a 17 hs.

Bono contribución: $ 10

4513-7900
www.museodeljuguetesi.org.ar