Organiza y produce la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro. Inscripciones abiertas

El cuento y sus estructuras narrativas fueron ayer, de 14 a 17, el eje principal del taller de Federico Falco, dentro del ciclo Workshops de Letras, organizado por la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro. Un encuentro bajo el nombre Las formas de la narración que convocó a 27 entusiastas participantes en la Casa Museo Alfaro, Ituzaingó 557, en pleno casco histórico de San Isidro.

“El ciclo apunta a estimular la escritura desde distintos géneros, la novela, el cine, la crónica periodística, el cuento, y siempre de la mano de reconocidos y jóvenes escritores que nos aportan sus miradas contemporáneas, consejos y experiencias”, expresó Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro.

En una primera etapa, Falco analizó tres cuentos clásicos, una reversión de Romeo y Julieta, de Shakespeare, La dama del perrito, de Chéjov, y Colinas como elefantes blancos,  de Hemingway. Fue un repaso por las estructuras clásicas y cómo éstas se organizan, evolucionan y modifican el relato. Luego, un ejercicio que tuvo la consigna de hacer dos dibujos de líneas, totalmente azaroso, para reflejar la estructura del cuento por un lado y la forma de vida del personaje, por el otro, con sus picos altos y bajos, y mesetas.

“El desafío fue el de tratar de inventar historias que copien esas estructuras arbitrarias, asimétricas y salidas de lo convencional. Pensar en otras formas narrativas a partir de esos dibujos. En la literatura, el cine, la televisión y la publicidad consumimos estructuras narrativas casi por imposición y tendemos a pensar que son las únicas posibles. A veces –dijo Falco- son útiles y necesarias, pero si caemos en ellas debemos hacerlo en forma consciente y porque el relato efectivamente las necesita”.

Conocer la forma narrativa clásica, la de los tres actos, introducción, desarrollo y desenlace, con sus puntos de giro y punto medio, pero atreverse también a experimentar con otras formas para conocer qué es lo mejor para cada uno a la hora de escribir.

“Un día normal en la vida del personaje podría ser un cuento, aunque esos picos de tensión no modifiquen su existencia. Dos colectivos no le paran y llegará tarde al trabajo. Sí, hasta las trivialidades pueden ser narrativas. Pensar que la literatura es sólo un gran conflicto es caer en un lugar común. El desafío es contar lo que no pasa”, dijo el autor de los libros de cuentos 00, El pelo de la virgen, La hora de los monos, 222 patitos y Un cementerio perfecto.

Falco también habló de la teoría del iceberg, de Hemingway, que decía que el cuento es un tercio sostenido por dos tercios que no vemos, que están sumergidos. “Tal vez en el cuento no aparezca absolutamente nada de la vida pasada del personaje, pero como autores debemos de algún modo conocer su pasado”, expresó Falco, que sí sugirió adoptar la estructura clásica si se pretende escribir género, como un thriller.

“Muy productivo. Lo del garabato no lo había hecho ni escuchado nunca. Me voy con muchas herramientas”, aseguró el publicista Lorenzo D’Angelo, de 39 años y de la Ciudad de Buenos Aires. “Desafiante salir de las estructuras tradicionales. Un taller que te abre la cabeza”, comentó la artista plástica Micaela Saubidet, vecina de San Isidro.

“Cuanto escribís no pensás en estructuras, pero ahora veo cómo pueden condicionarte. Me dejó pensando un montón de cosas. Ojalá hagan más de estos talleres”, comentó la tigrense Paula Lira, docente y escritora.

Al despedirse, Falco invitó a leer lápiz en mano para anotar al pie las facetas de las formas narrativas tradicionales. Luego sí, una vez conocidas, a tomarlas o dejarlas para transitar fuera del lugar común, de lo conocido y probado.

 

+ La próxima cita será el sábado 8 de junio con la guionista y cineasta Anahí Berneri y su propuesta El guionista como cineasta. El costo, $ 300.

+ Inscripciones: workshops@sanisidro.gov.ar

San Isidro, 5 de mayo de 2019