Organiza la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro, en Libertador 16.138, San Isidro. Gratis

Con una gran actuación de Andrea Garrote, el domingo pasado subió al escenario del Centro Cultural San Isidro el monólogo Pundonor, como parte del ciclo gratuito Platea Abierta en San Isidro, organizado por la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro. Fue a sala llena y con una enriquecedora charla post función con la actriz, dramaturga y docente.

“El público se apropió de este ciclo, espera con ganas cada una de las funciones mensuales y disfruta de una programación que acerca a San Isidro lo mejor del teatro independiente de la Ciudad de Buenos Aires”, comentó Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro.

Escrita e interpretada por Andrea Garrote, Pundonor conmovió al público que colmó la sala de la Avenida del Libertador 16.138, en pleno casco histórico, a partir del primer día de clases de la docente universitaria Claudia Pérez Espinosa, tras una prolongada licencia provocada por un incidente en el ámbito académico.

Un desvencijado escritorio nos ubica en la universidad pública y en la clase magistral e introductoria a la obra de Foucault de Pérez Espinosa cuya letra en el pizarrón se va desdibujando como su propia figura. Una clase que es interrumpida constantemente por la frágil situación emocional de esta docente al borde del precipicio y la exclusión, que siente la mirada inquisidora de sus alumnos que aguardan el fracaso y el error.

La sociedad disciplinaria, los juegos de poder, la locura, los sistemas de control, la verdad y el poder, la mirada del otro, las redes sociales, todo confluye a lo largo de poco más de una hora en la que Garrote, cuyo personaje en algún momento se pregunta ¿Acaso nosotros no encaramos las luchas que el sistema nos permite que luchemos?, lleva adelante una gran labor actoral.

“Un monólogo es para el actor como nadar en aguas abiertas, sin compañero, un viaje particular, duro, que da miedo, pero que tiene su encanto. La situación del retorno a clase tras un incidente me pareció un buen lugar para resolver el problema del presente escénico, pero tenía claro que algo debía pasarle a la docente en ese presente, porque el teatro es un rito del presente”, contó Garrote en la charla post función moderada por Aliana Álvarez Pacheco.

Cuando se le preguntó por el proceso creativo, Garrote aseguró que no tuvo dudas en elegir a Foucault. “La locura, la sociedad disciplinaria. Es el dilema perfecto -dijo la actriz-, si no existe una verdad total en la cual embarcarnos para hacer tal cosa… ¿qué debemos hacer?, ¿cómo encuentro la esperanza?”.

“Necesitaba una mirada externa que legalizara y validara, y cuando Rafa me aseguró que la obra le encantaba, me dije: Bingo. De todos modos, el teatro, como el cine, es una disciplina colectiva en la que trabaja y da su punto de vista mucha gente”, respondió Garrote cuando se le consultó por Rafael Spregelburd, con quien fundó en 1994 la compañía El Patrón Vázquez y es el codirector de Pundonor.

Los estereotipos, el aporte a la obra a partir de su propia experiencia como docente universitaria y un final que apela al pensamiento de Sartre también fueron parte de la charla con una actriz que se metió a fondo con su personaje, a punto tal de llorar en el tramo final, y fue recompensada por el cerradísimo aplauso de una platea que se sintió interpelada y parte de una clase magistral de filosofía… y de teatro.

+ Debido al receso de invierno, el ciclo volverá a escena en agosto próximo.

 

San Isidro, 4 de junio de 2019