Organizó la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro, del 20 de julio al 4 de agosto y con acceso gratis

Medio centenar de propuestas, entre magia, humor, circo aéreo, títeres, clowns, un planetario móvil y muchos más, y una legión de músicos, actores, artistas plásticos contemporáneos, bailarines… Así fue la agenda gratuita de invierno organizada por la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro, sin pausa, para todos los gustos, disfrutable más allá de las edades y con casi 28.000 espectadores que también fueron protagonistas.

Del 20 de julio al 4 de agosto, dieciséis intensos días con más de un centenar de funciones y propuestas que empezaron en su inmensa mayoría a las 15 o 15.30, aunque también hubo actividades a media mañana para los más tempraneros. Todo pensado para ellos, los más chicos, pero también para que los grandes disfruten a granel. Y en todos los barrios, de los museos y las Casas de Cultura, donde fue imposible quedarse de brazos cruzados, a las escuelas y los gimnasios de los clubes, donde pelotas y arcos dejaron su lugar al arte, la música en vivo las fantasías e ilusiones.

“Quisimos llegar a cada rincón del territorio con propuestas de mucha calidad que introdujera a diversas audiencias la emoción que provoca encontrarse con otros y con el arte. Nos interesaba comprometer al público y hacerlos parte de este derrotero de espectáculos y actividades. Creemos haberlo logrado a partir del diseño de una programación enorme, diversa y vibrante que justamente apuntó a tocar esa fibra íntima que nos hizo saltar de nuestras butacas para dejar de ser meros espectadores y sumarnos con el cuerpo a una fiesta que no hubiera sido posible sin el invalorable talento de nuestros artistas”, comentó Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro.

Infaltables, los tres museos, cada cual con su impronta. Los históricos haciendo foco en entretener y también en transmitir conocimiento sobre nuestro patrimonio, como la Quinta Los Ombúes y el Pueyrredón, donde los chicos (y no tanto) hicieron que las barrancas se conviertan en escenario del Cruce de los Andes, con el general San Martín incluido y al mando.

Del otro lado de la Panamericana, el del Juguete, experto en hacer jugar de lo lindo todo el año y que en estas vacaciones propuso varios talleres e invitó a grandes y chicos a disfrazarse con total libertad. Ellas, por caso, de constructores y ellos de cocineros, lejos de cualquier estereotipo.

Una agenda con artistas que son un clásico de la platea infantil (y de adultos, también) como Mariana Baggio, con su Barcos & mariposas, Magdalena Fleitas, Koufequin, con sus músicas del mundo, Vale hacer Lío, con Valeria Britos y Lionel Campoy, y Patinetas en banda. También subieron a escena Pegamundos, Babel Orkesta, Mundo Arlequín y siguen.

Para todos los gustos, incluyendo los clásicos Hércules, Aladín y El mago de Oz sobre tablas, y para todas las edades, sino que lo cuenten los que fueron a Circo a upa, un sueño de amor payaso, de Proyecto Upa, para bebés desde seis meses, literal, hasta jóvenes de 100 años.

Sin embargo, más allá de las edades, si algo tuvo de sobra este calendario en la pausa de las aulas fue la participación del público, que aplaudió, bailó y cantó con ganas, se puso en la piel del Ejército Libertador, miró astros y dinosaurios en 360° e imaginó e imaginó y creó lo suyo con piezas del renombrado artista plástico contemporáneo Sebastián Gordín en Central de Procesos. Retrató con su impronta a Mariquita Sánchez de Thompson, fabricó máscaras y tambores porteños, jugó con plumas, y también se calzó el disfraz y salió al parque. 

San Isidro, 4 de agosto de 2019