El encuentro con los ritmos ciudadanos y nuestras danzas tiene una cita ineludible en el espacio público: la plaza 9 de Julio, en Monseñor Larumbe y Necochea, Martínez. Allí, durante todo el año, un domingo al mes (y todos los domingos en el verano) se realiza desde hace casi diez años la Milonga Callejera, un encuentro en el que el 2×4 es protagonista excluyente.

El anfiteatro recibe incontables parejas y personas solas deseosas de bailar los clásicos del tango, muchas veces con orquesta en vivo. La actividad comienza apenas pasadas las 19,  con clases a cargo de El Morocho Gutiérrez y Zulma Ríos, profesores de la Asociación Española de San Isidro. Es el momento en el que la plaza se convierte en una gran academia a cielo abierto, donde gente de distintos niveles y edades se reúnen para aprender o perfeccionar su técnica. Luego sí, es tiempo de que las parejas bailen sin indicación alguna hasta cerca de las 22.

Algo similar ocurre en el mismo escenario con el folklore, a partir de una concurrida peña que los sábados o domingos, con una frecuencia que varía a lo largo del año y generalmente se inicia a las 18 o 19, reúne a los vecinos en un encuentro a pura zamba, chacareras y canto en los que no falta la presentación de grupos en vivo.

Dos propuestas que se alternan en el mismo espacio público, con participación libre y gratuita, y una convocatoria que ya las convirtió en clásicos.