Varios paredones de San Isidro sorprenden al transeúnte por sus coloridos graffitis ¿Cómo se concretaron? Todo comenzó en 2014, cuando el municipio lanzó Generación Graffiti, un programa que da espacio institucional a esta expresión artística urbana por excelencia del siglo XX y XXI.

Así, un reconocido jurado convocado por el municipio analizó por entonces las propuestas de numerosísimos grafiteros que respondieron al concurso abierto de ideas y proyectos de mediados de ese año. Finalmente, catorce equipos fueron seleccionados para intervenir una serie de paredones seleccionados por la comuna. Paredes que en dos fines de semana y de la mano de una treintena de artistas, entre expertos y recién iniciados en la materia, cambiaron totalmente su imagen: del gris y las pinturas descascaradas a coloridos murales que aún se conservan en perfecto estado.

Escaleras, traslados, pinturas y todo lo necesario para que Generación Graffiti, coordinado por Bruno Liberatore, avance sin tropiezos fue provisto por el municipio. La creatividad, como quedó demostrado en la calle Tomkinson, Beccar, entre muchas otras, fue mérito exclusivo de los artistas urbanos.