Si bien San Isidro siempre tuvo inclinación por el emplazamiento de esculturas en la vía pública, estas iniciativas, en general, se enmarcaron en la obra del estilo busto o cuerpo entero para reconocer la labor de determinadas personalidades. Sin embargo, en los últimos tiempos, impulsado por políticas culturales más activas, irrumpió en el escenario colectivo otro tipo de obras, emplazadas en los accesos principales. Una de ellas es la escultura realizada por la artista sanisidrense Vivianne Duchini que representa a la potente industria hípica local. Se trata de la imagen de una yegua junto a su potrillo de 2.000 kilos de bronce a la cera perdida en el centro de una gran fuente, rodeada de chorros de agua. El punto de emplazamiento no podía haber ser otro que la rotonda de Márquez y Fleming, a metros del hipódromo. Sin embargo, esta obra tiene otra faceta: la enorme pileta que rodea la obra no sólo tiene un efecto estético, sino también práctico, ya que se trata de uno de los reservorios más importantes del distrito, clave para evitar anegamientos en toda la zona.

En sintonía con esta iniciativa, en agosto de 2015, otra obra de arte pasó a engalanar el espacio público: Sobre rieles, del artista Raúl Pájaro Gómez, que fue emplazada en el remodelado acceso de Villa Adelina. Unos 600 kilos de acero inoxidable que simbolizan una actividad que marcó para siempre el crecimiento de esta ciudad, el ferrocarril.