Despertar el interés de los más chicos por los cuentos y la literatura infantil es una de las metas de este programa, del que participan más de 150 abuelos/as mayores de 50 años, totalmente ad honorem. Ellos le ponen la voz y el cuerpo a esta iniciativa coordinada por la actriz-narradora y psicóloga social, Graciela Deza, especialista en Animación a la Lectura. Un programa que apunta a recuperar la palabra por medio de la narración oral, la lectura en voz alta y, sobre todo, de volver a esa función esencial otorgada en todas las culturas ancestrales a los mayores de la tribu como una  señal de experiencia y sabiduría.

Así, unos 23.000 chicos escuchan cada año atentamente a estos abuelos de espíritu joven que con entusiasmo y solidaridad, capacitados previamente por el municipio, recorren escuelas, plazas y otros ámbitos públicos en busca de nuevos oídos y almas dispuestas a abrirse al mundo de la literatura.

Un programa que nació en 2007 y establece lazos concretos entre dos generaciones: a los más chicos, que empiezan a comprender a la literatura no desde la obligación, sino desde el placer, y a los abuelos, que al narrar sienten una felicidad enorme que los hace sentir parte de un proyecto vital.

Sin embargo, para ellos, no se trata de narrar y partir. Sino de narrar y regresar. Esa es una de las consignas. Volver a las mismas aulas dos o tres veces al año para que ese vínculo abuelo/chicos sea lo más fuerte y duradero posible. Así, en tiempos en los que el vértigo, el toco y me voy y la pantalla touch pisan fuerte, Abuelos de Cuento se para en la otra vereda: en la de estrechar lazos con las nuevas generaciones para sumergirse juntos y pausadamente en el fantástico mundo de la literatura.

Informes: 4512-3207